Sobrevivir a las fiestas de fin de año requiere de tu total disposición. Puede que sea una talla… pero puede que sean más de dos. Una cosa es segura, las básculas suelen marcar más peso para todos después de las fiestas de fin de año. En promedio estarás consumiendo más de 1000 calorías adicionales en Navidad y otras tantas en año nuevo. Calcula los números extra si añadimos fiestas y celebraciones del trabajo y con amigos.

Con toda la alegría festiva y los dulces tentadores, nuestro autocontrol y sensación de saciedad tienden a desaparecer. Entonces, exploremos las razones por las que las cosas a menudo salen mal. Aquí te dejamos estos consejos y estrategias para ayudarte a controlar las calorías y seguir disfrutando de la temporada al máximo.

Solo una vez al año

Debido a que la Navidad dura un período limitado, muchos de nosotros lo vemos como una luz verde para excedernos. Sin embargo, considera seriamente cambiar esa mentalidad, porque el problema es que también solemos excedernos en San Valentín, en Pascua, el Día de la Madre, los cumpleaños, las vacaciones de verano, reuniones y festejos de oficina o celebraciones de aniversario. La verdad es que en México cualquier ocasión especial es una oportunidad para derrochar en grasa y calorías.

¡Cuidado! La comida de Navidad es alta en calorías

Muchos platillos favoritos navideños están cargados de calorías, grasa y azúcar (pavo relleno, bacalao, romeritos, pastel de navidad, champurrado, atole, buñuelos, chocolates). En parte es necesario, pues el clima frío es una invitación natural para consumir alimentos dulces y grasosos porque el instinto los asocia con calor corporal.

Trampa: la comida se ve más atractiva

Como se presenta la comida puede influenciar cuánto comemos. Una mesa bellamente festiva vestida con la mejor cristalería y vajilla ofrece la promesa de que la comida tendrá un sabor increíble. En un estudio estadounidense, los investigadores descubrieron que cuando a las personas se les ofrecía una porción del mismo brownie de chocolate en una servilleta, un plato de papel o un plato de porcelana, informaban que sabía mucho mejor cuando se lo comía del plato de porcelana. Y si algo sabe mejor, es más probable que regresemos por más.

Demasiada elección

Si eres tú quien está organizando la cena de navidad o de año nuevo, es probable que sientas la necesidad de presentar más de un plato principal: el jamón glaseado, el pavo y el bacalao. Además de presentar un pudín de Navidad, algunos bizcochos y también una variedad de chocolates.

Todos somos susceptibles a la saciedad sensorial específica, un fenómeno que explica por qué nos aburre comer sólo un tipo de comida. Sin embargo, al recibir una variedad de comestibles tentadores, nos anima a seguir comiendo mucho después de que ya hemos tenido suficiente. De hecho, la variedad nos atrae de tal manera que los investigadores de la Universidad de Cornell en Estados Unidos descubrieron que comemos más dulces si vienen en diferentes colores.

He aquí algunos tips para que puedas reducir el consumo excesivo de calorías en fiestas de fin de año:

  1. Haz un desayuno realmente saludable

Olvídate del pan y la bebida tipo yogurt. En cambio, come un poco de salmón o huevos revueltos con un vaso pequeño de jugo de naranja natural. Es una opción más saludable, te dará más energía y va a mantenerte con menos ansiedad por dulces y grasas.

  1. Evita el “pastoreo”

En caso de que seas el invitado, actúa como si estuvieras en un buffet: resístete a la tentación de pedir y probar todos los platillos disponibles. El control de porciones en estas reuniones tipo buffet puede ser difícil incluso para los más sanos y decididos. Entonces, antes de que tomes un plato, haz una pausa para ver todo lo que se ofrece; elije tres cosas que vayas a disfrutar más, luego sírvete eso y nada más que eso.

  1. Vital, no te saltes las comidas

En estas fechas evita brincarte el desayuno por temor a exagerar tu consumo de calorías. Lo único que pasará es que estarás hambriento y ansioso por comer y la gente ansiosa toma malas decisiones alimenticias. Come un almuerzo ligero y luego, poco antes de salir, toma un refrigerio, como un yogur o un par de frutas frescas, para aliviar el hambre y mantener tu ansiedad fuera.

Recuerda que te ha costado trabajo llegar a donde estás, no pierdas lo ganado. ¿Qué te parece si tú pones las ganas y Gympass las opciones de ejercicio? ¿Ya los conoces?

Datos de la experta:

Mayra Flores
Nutrióloga
Ced. Prof.: 3218873