El realizar meditación de manera recurrente en la vida cotidiana tiene diferentes repercusiones en el estado de bienestar de las personas. Como cualquier actividad recreativa, nos permite desconectarnos un momento del ajetreo y estrés que vivimos en el día a día.

Sin embargo, más allá de la sensación de tranquilidad y disminución en los niveles de estrés, la meditación tiene efectos fisiológicos en la corteza cerebral.

Sara Lazar es una científica del Hospital general de Massachusetts y la Escuela Médica de Harvard cuyas investigaciones giran en torno al impacto de la meditación y el yoga en las funciones cognitivas y conductuales de los sujetos.

Los resultados de sus investigaciones resultaron sorprendentes pues encontraron que la meditación, literalmente, cambiaba al cerebro. Pudieron ver que las personas que practicaban meditación tiempo atrás, mostraban un incremento en la cantidad de materia gris en algunas regiones y la corteza cerebral.

De acuerdo con la investigadora, al meditar, se presta atención a la respiración, los sonidos y la experiencia del momento presente, por lo que disminuye la actividad cognitiva. Por lo tanto, la percepción de los sentidos mejora. Además, se observó que el incremento de materia gris en la corteza frontal se asocia con la memoria y la toma de decisiones.

Al envejecer, la corteza se encoje. Lo cual produce dificultad para descifrar y recordar cosas. No obstante, las personas de 50 años que realizan meditación de manera regular, tienen la misma cantidad de materia gris que un joven de 25 años.

A continuación, te dejamos los pasos para realizar una meditación básica, tomados del libro Serenidad Mental de Miriam Subirana, doctora por la Universidad de Barcelona, escritora y profesora de meditación y mindfulness:

  1. Encontrar un lugar tranquilo y acogedor; poner una luz tenue y música suave, pueden ayudar a conseguir crear el ambiente adecuado.
  2. Sentarse en el suelo con la espalda recta, pero sin tensiones, respirando hondo y manteniendo los hombros y brazos relajados.
  3. Con los ojos abiertos, elegir un punto enfrente y dejar ahí la mirada, mientras poco a poco todas las distracciones van desapareciendo.
  4. Observar los pensamientos sin juzgarlos ni retenerlos, solo observándolos.
  5. A continuación, crear pensamientos e imágenes positivas de uno mismo, visualizarlos y mantenerlos durante unos minutos.
  6. Para terminar, cerrar los ojos unos instantes creando un silencio completo.

La meditación resulta una herramienta complementaria para el bienestar integral pero es importante recordar que debe estar acompañada por otros métodos y hábitos para que genere resultados positivos en la salud.

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Datos del experto:

Dr. Dorian Calderas
Consultor Holonómico
Organización Donnato de la O